El Gobierno nacional declaró la emergencia en las provincias de Chubut, Río Negro, La Pampa, Neuquén y Santa Cruz, pero se limitó a saldar una deuda pendiente del año pasado, sin anunciar nuevos recursos para enfrentar una de las crisis ambientales más graves de los últimos años. Frente a ese escenario y a lo que desde sectores provinciales califican como inacción del Ejecutivo nacional, Kicillof dispuso el envío inmediato de ayuda desde la provincia de Buenos Aires.
A través del Ministerio de Seguridad bonaerense, conducido por Javier Alonso, se desplegó un amplio operativo de asistencia para colaborar en la extinción de los incendios que afectan especialmente a la provincia de Chubut. La medida fue adoptada tras una solicitud de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y se enmarca en el Sistema Federal de Manejo del Fuego.
El operativo incluye el traslado de un contingente de 40 combatientes especializados en incendios forestales, integrado por brigadistas, técnicos y personal de conducción. Se trata de un equipo altamente capacitado, conformado por motosierristas, motobombistas y personal táctico certificado para operar en zonas de alta complejidad y de difícil acceso.
Además, la Provincia envió una flota de 17 vehículos especialmente adaptados para tareas de emergencia. El despliegue logístico contempla 14 camionetas 4×2 y 4×4 para tareas de transporte y apoyo, un camión autobomba 4×4 URO —diseñado para operar en terrenos hostiles— y dos vehículos UTV con kit forestal, fundamentales para llegar a las denominadas “zonas rojas” donde no acceden los vehículos convencionales.
El contingente bonaerense concentrará sus tareas en el incendio de Puerto Patriada y en el sector de Laguna Villarino, áreas donde el fuego presenta un comportamiento extremo y representa una amenaza directa para el ambiente y las comunidades cercanas.
Desde el Gobierno bonaerense subrayaron que la misión, que comenzó su despliegue el pasado 30 de enero, “refuerza la visión de un Estado provincial presente y solidario con las jurisdicciones hermanas ante desastres ambientales”. En el mismo sentido, el informe oficial de la operación destacó que la asistencia constituye “un ejemplo de solidaridad y profesionalismo” frente a la emergencia climática que atraviesa la Patagonia, y remarcó la capacidad operativa de las instituciones bonaerenses para actuar más allá de sus fronteras.





