Recomendaciones para prevenir el virus del sarampión

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Si bien el virus había sido erradicado de América Latina hace unos tres años, cabe señalar que en los últimos meses rebrotó en varios países de la región, principalmente en Venezuela y Brasil
Por su parte, en Argentina no se habían detectado casos autóctonos de este tipo desde el 2000. Sin embargo, se emitió una alerta por un caso confirmado de sarampión. Se trata de una beba de ocho meses que vive en Capital y que empezó con los síntomas el 21 de marzo.
Por tal motivo, se solicita a la comunidad controlar los certificados de salud y vacunación, y ante cualquier duda concurrir al centro de atención más cercano a su domicilio.
Los especialistas del área señalan que el esquema de vacunación completo para la edad es el siguiente:
– De 12 meses a 4 años: deben acreditar UNA DOSIS de vacuna triple viral (sarampión-rubéola paperas)
– Mayores de 5 años: deben acreditar DOS DOSIS de vacuna con doble o triple viral después del primer año de vida
– Las personas nacidas antes de 1965 no necesitan vacunarse porque son considerados inmunes.
El sarampión es una enfermedad viral aguda, potencialmente grave, transmisible y extremadamente contagiosa. Las manifestaciones clínicas son fiebre, conjuntivitis, resfrío, tos  catarral y erupción generalizada con espacios de piel sana que comienza en la cara y luego desciende al tronco y miembros.
Las complicaciones pueden ser por el mismo virus o por una sobreinfección bacteriana, e incluyen diarrea, otitis media, neumonía (es la causa más frecuente de muerte) y meningoencefalitis.
El agente etiológico es el virus del sarampión, que pertenece a la familia de los Paramyxovirus. El único reservorio es el ser humano. El modo de transmisión es fundamentalmente de persona a persona, por diseminación de gotitas a través del aire. La presencia de estas gotitas en el ambiente permite la transmisión aérea en lugares cerrados (consultorios e internaciones) hasta dos horas después. En promedio, es de 10 días, desde la exposición hasta el comienzo de la fiebre, y 14 días hasta el inicio de la erupción.
No hay un tratamiento específico, pero puede prevenirse con la vacunación oportuna de la población susceptible. Los chicos no deben asistir a la escuela hasta una semana después de que apareció la erupción. En los hospitales, el aislamiento respiratorio debe ser estricto.