Los gremios docentes de la provincia de Buenos Aires, nucleados en el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), ratificaron que no iniciarán las clases el próximo lunes 2 de marzo si el Ejecutivo provincial no presenta una oferta salarial superadora en el marco de las paritarias.
La advertencia marca un punto de inflexión en la gestión de Axel Kicillof: desde que asumió, el ciclo lectivo siempre comenzó en la fecha prevista. De concretarse la medida, sería la primera vez que el inicio de clases se vea afectado por un paro docente bajo su mandato.
Reclamos a Provincia y Nación
Tras rechazar la última propuesta oficial, los sindicatos difundieron su postura en redes sociales y endurecieron su posición. Además de exigir una mejora salarial al gobierno bonaerense, dirigieron fuertes críticas a la administración nacional encabezada por Javier Milei.
Entre los principales reclamos a Nación se destacan:
- Restitución del Fondo de Incentivo Docente (FONID).
- Convocatoria a Paritaria Nacional Docente.
- Aumento del presupuesto educativo.
- Rechazo al proyecto de “libertad educativa”.
- Restitución de fondos que, según sostienen, la Nación adeuda a la Provincia.
- Incremento salarial acorde a la inflación.
En el plano provincial, los gremios exigieron una nueva convocatoria a la paritaria bonaerense para recomponer salarios y sumaron el reclamo por mejoras en el funcionamiento del IOMA.
Paro confirmado por la FEB
Los sindicatos que integran el Frente de Unidad —FEB, Suteba, Udocba, Sadop y Amet— coincidieron en que la oferta oficial resulta insuficiente frente a la pérdida del poder adquisitivo.
En ese contexto, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) resolvió, a través de un congreso extraordinario, convocar a un paro de 24 horas para el 2 de marzo, mismo día previsto para el inicio del ciclo lectivo 2026 en territorio bonaerense.
Negociaciones trabadas y ofertas rechazadas
Desde el inicio de 2026, las negociaciones salariales se desarrollaron con tensión. En enero, el Gobierno provincial acordó un aumento del 4,5%, aunque tras varias reuniones.
En la última ronda paritaria, la primera oferta fue de un incremento del 2%, que fue rechazada de inmediato. Posteriormente, el Ejecutivo elevó la propuesta al 3%, pero tampoco logró satisfacer a los gremios.




