Con este resultado, el IPC acumula 27,9% en lo que va de 2024 y alcanza una variación interanual de 31,4%, que dejó atrás la desaceleración vista hasta octubre. La combinación de un rebote mensual y un estancamiento en la baja interanual vuelve a encender señales de alerta sobre la trayectoria de los precios.
El informe oficial destaca que las mayores subas del mes se dieron en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%) y en Transporte (3,0%). Por categorías, los Regulados lideraron el incremento con 2,9%, seguidos por el IPC núcleo (2,6%), mientras que los Estacionales avanzaron apenas 0,4%.
La secuencia mensual muestra con claridad el fenómeno: tras el 1,5% de mayo, la inflación avanzó a 1,6% en junio, 1,9% en julio, 1,9% en agosto, 2,0% en septiembre, 2,3% en octubre y finalmente 2,5% en noviembre, consolidando siete meses sin retrocesos y una pendiente ascendente.
En un contexto de inflación todavía elevada, especialistas advierten que el comportamiento mensual continúa siendo el principal “ancla” —o riesgo de desanclaje— para las expectativas de precios de empresas y consumidores.





