En una sesión cargada de tensión política, el Senado de la Nación aprobó este jueves la ley que dispone un aumento del 7,2% en las jubilaciones mínimas y una suba del bono mensual que perciben quienes cobran ese haber, que pasa de $70.000 a $110.000. La iniciativa obtuvo 52 votos afirmativos —superando los dos tercios necesarios— con el respaldo de legisladores peronistas, radicales y de fuerzas provinciales.
La votación generó un fuerte rechazo en el oficialismo, que consideró la aprobación como una rebelión por parte de los gobernadores considerados hasta ahora «dialoguistas». El presidente Javier Milei expresó su descontento con dureza, acusando al Congreso de poner en riesgo el equilibrio fiscal.
La nueva ley establece que los aumentos comenzarán a regir de forma inmediata, con impacto desde este mes de julio. Así, los valores actualizados serán:
- Jubilación mínima: sube de $309.000 a $331.000
- Bono previsional: aumenta de $70.000 a $110.000
Para compensar el impacto presupuestario, el proyecto contempla una serie de medidas fiscales que incluyen:
- Eliminación de exenciones impositivas para directores de empresas
- Eliminación de beneficios en el Impuesto a las Ganancias para sociedades de garantía recíproca
- Reasignación de partidas presupuestarias de la Agencia Federal de Inteligencia (ex SIDE)
- Utilización de fondos provenientes de registros automotores
- Ahorro fiscal por la baja en la tasa del FMI
A pesar de que la ley fue aprobada por ambas cámaras del Congreso, el Gobierno ya anunció que la vetará. En caso de que el veto sea rechazado por el Parlamento, el Ejecutivo podría recurrir a la Justicia para frenar su aplicación.





