Los investigadores del crimen de Roberto Eduardo Wolfenson, el ingeniero electrónico de 71 años asesinado el viernes pasado en el country La Delfina del partido bonaerense de Pilar, encontraron en la casa de la víctima un rollo de tanza que podría haber sido utilizada para estrangularlo, según la autopsia realizada al cadáver. La información fue proporcionada por fuentes judiciales y el abogado que representa a los hijos de la víctima.
El fiscal del caso, Germán Camafreita, lideró el procedimiento después de ser alertado por la viuda de Wolfenson, quien descubrió el rollo de tanza en el lavadero de la casa y notó la ausencia de los guantes de látex de la empleada doméstica. La mujer explicó al fiscal que encontrar la tanza dentro de un aparador le pareció extraño, ya que su esposo era muy ordenado y probablemente no lo habría dejado ahí.
Ante esta situación, el fiscal se dirigió rápidamente a la casa en La Delfina, acompañado por personal de la Policía Científica, y secuestró el rollo de 100 metros de tanza. Este rollo será analizado para determinar si fue utilizado en el asesinato del ingeniero electrónico.
Tomás Farini Duggan, el abogado que representa a los hijos de Wolfenson, sugirió que la ausencia de los guantes de látex podría estar relacionada con el hecho de que el asesino se los haya puesto para evitar cortarse mientras utilizaba la tanza, dado que este tipo de cable es muy fino.





