¿Cómo surgió la idea de apadrinar un merendero?
Surge de una propuesta que me hace el pastor Rogelio Antunez de la iglesia Tiempo de Restauración. Le dije que si, que ayudaba. Arrancamos hace dos años. Además de encargarnos de conseguir la comida para los merenderos, nos sentamos con ellos para dialogar y contenerlos.
¿Quién te acompaña en esta cruzada solidaria?
Mi novia Agustina me acompaña en todo. Ella hace toda la logística. Se contacta con todas las personas y empresas que donan, luego pasa a retirar la mercadería. No solo conseguimos alimentos. Entregamos regalos, útiles escolares, materiales para el día del niño, etc.
¿Dónde están ubicados los merenderos?
Comenzamos con los merenderos en Del Viso, Pinazo y Manuel Alberti. Luego se sumaron B° Santa Maria, San Alejo y dos en Villa Rosa. Es una logística importante.
¿Cómo te organizas para llegar a cubrir los siete merenderos?
A veces, ni pienso. Tengo dos días completos dedicados a ellos. Después tengo que equilibrar con mi trabajo y mi familia. Pero hacemos lo imposible para que los chicos tengan su comida. Mantener siete merenderos se torna un poco difícil pero lo hacemos. Este año incorporamos una nutricionista y una psicóloga social para darles otra calidad de vida. Ya sea en la alimentación como conteniendolos.
¿Qué te dicen los papás de los chicos?
Recibís mucho agradecimiento. Se nota la falta de trabajo. Si existen tantos merenderos es porque la situación no esta bien. Recuerdo las épocas en que los merenderos se cerraban. La riqueza estaba mejor distribuida, había mejores políticas sociales.
El año pasado, mucha gente dudaba de la necesidad de comedores y iniciativas sociales. ¿Qué opinión te merece el tema?
Los invito a recorrer los barrios, hay hambre de verdad. Entiendo a quienes creen que la gente tiene que trabajar, el problema es que no hay trabajo. Nosotros eramos 8 hermanos y mi papá albañil. Yo viví de chiquito lo que son las necesidades, por eso ayudar a los chicos me hace feliz. Tienen que entender hay que ayudar a la gente. Esto es paliativo, pero los chicos tienen que comer. No se puede esperar.
¿Qué te parece como iniciativa la Tarjeta AlimentAr?
No es mucho dinero pero ayuda muchísimo. Por lo que me enteré, dieron unas 11 mil tarjetas en Pilar, eso da la magnitud de la necesidad que hay. El municipio actuó muy bien en ese operativo.





