De acuerdo al decreto que autoriza la venta de los terrenos, estas parcelas fueron calificadas como «ociosos y con posibilidad de intrusión» aunque ningún informe profesional fue presentado para dicha afirmación.
El temor de la comunidad pilarense es que terminen siendo terrenos destinado a urbanizaciones con destino privado. Distintas organizaciones (SERPAJ, ex alumnos, etc) han reclamado por este motivo, dado que los terrenos tendrían un alto valor de mercado.
Desde la municipalidad, afirmaron que las tareas de poda eran realizadas por el mismo municipio pero luego se desdijeron para afirmar que era una empresa privada contratada por el AABE. A pesar de ello, continúan afirmando que el predio va a ser utilizado para educación y deporte.
Resta ver lo que sucederá en el próximo tiempo con el destino de los terrenos y las futuras ventas.





