Ante la continuidad y el agravamiento del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, Argentina decidió otorgarle una visa humanitaria a las personas ciudadanas ucranianas y sus familiares directos, independientemente de su nacionalidad. La medida fue por la Dirección Nacional de Migraciones (DNM), órgano dependiente del Ministerio del Interior.
La visa humanitaria otorga el estatus de protección temporal a quienes la soliciten, de esa manera, pueden permanecer hasta tres años en el país. Luego, pueden solicitar una residencia definitiva en el país.
La medida se estipuló en el marco de las políticas de protección de los derechos humanos y tiene el principal objetivo de facilitar la permanencia de los integrantes de las familias ucranianas en un mismo lugar, es decir, que no sufran una separación en medio del éxodo.





