El incidente se registró el viernes por la tarde, alrededor de las 15:30, en el edificio que comparten la Escuela Secundaria N.º 18 y la Escuela Primaria N.º 29 de Grand Bourg. Según relataron testigos, todo comenzó con una discusión entre dos alumnas del nivel secundario ocurrida a dos cuadras del establecimiento. Al enterarse del conflicto, familiares de una de las jóvenes se dirigieron al colegio para reclamar ante la dirección.
Al llegar, las mujeres patearon el portón de ingreso, irrumpieron en el establecimiento y se dirigieron al comedor de la primaria, donde se preparaba la merienda de los alumnos más pequeños. Allí tomaron jarras con agua caliente y las arrojaron contra auxiliares y maestras.
Docentes heridas: “Entraron a los gritos y nos atacaron sin control”
Laura Sosa, una de las docentes presentes, denunció lo ocurrido mediante una publicación en Facebook:
“Entraron a los gritos, irrumpieron sin control y buscaron agredir directamente a nuestras auxiliares”, escribió.
Según detalló, el personal escolar fue insultado, golpeado y rociado con mate cocido caliente, lo que provocó quemaduras y un fuerte impacto emocional. “La violencia se dirigió principalmente hacia ellas, que estaban cumpliendo con su tarea cotidiana de alimentar a nuestros estudiantes”, agregó.
La versión de una familiar: “Entré a buscar a mi nieta, no rompí nada”
Tras la denuncia, una de las involucradas, Marcela —abuela de una de las jóvenes que participó de la pelea inicial— habló ante los medios y negó haber provocado daños en la institución.
“Entré a buscar a mi nieta, no entré a romper nada. Tengo pruebas y testigos”, afirmó entre gritos. También aseguró que la adolescente había ido a la escuela para esconderse tras la pelea y que los familiares solo querían retirarla del lugar.
La mujer sostuvo que no ingresaron por la fuerza: “La puerta se cayó”, dijo, desmintiendo la versión de docentes y autoridades. Afirmó además que dos de las adolescentes peleadas eran familiares entre sí.
Intervención policial e investigación judicial
Este lunes por la mañana, efectivos de la Policía Bonaerense se presentaron en el establecimiento para tomar declaración a las autoridades y al personal afectado. La causa por daños y lesiones quedó a cargo de la fiscal Sánchez, de la UFI N.º 19 Descentralizada de Malvinas Argentinas, dependiente del Departamento Judicial San Martín.





