El informe de CAME detalla que seis de los siete rubros relevados tuvieron descensos frente al mismo mes del año pasado.
El sector más afectado fue Perfumería, con una contracción del 17%, golpeado por aumentos de precios por encima del promedio general y por la estacionalidad negativa tras el pico de ventas del Día de la Madre.
Le siguieron:
- Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una caída del 9,7%.
- Alimentos y bebidas, con un retroceso del 5,9%, explicado por la pérdida de poder adquisitivo y el consumo centrado en productos esenciales.
El único rubro con variación positiva fue Farmacia, que creció 1,8% interanual, impulsado por una mayor demanda estacional de medicamentos. No obstante, las empresas del sector señalaron dificultades financieras por los plazos de pago de las obras sociales y los ajustes de precios en la reposición de stock.
Caídas también en calzado, ferretería y textil
En Calzado y marroquinería, las ventas retrocedieron 1,7%. El sector continúa condicionado por la competencia del comercio electrónico, la entrada de productos importados y las restricciones de financiamiento, en un contexto de menores límites en tarjetas de crédito.
El rubro Ferretería, materiales eléctricos y de construcción mostró una baja del 3,2%. Aunque algunas actividades de mantenimiento del hogar sostuvieron el movimiento, la falta de crédito y la caída de ingresos frenaron obras de mayor escala. Además, se registraron faltantes puntuales de materiales eléctricos, lo que redujo la disponibilidad de stock.
En tanto, Textil e indumentaria cayó 4,3% interanual, con una demanda muy selectiva y enfocada en precios bajos. Los comerciantes remarcaron la creciente competencia del comercio informal y de plataformas internacionales de venta online.
Perspectivas y expectativas del sector pyme
El relevamiento de CAME también incluyó la percepción del comercio minorista sobre su situación actual. El 54,2% de los encuestados indicó que su actividad se mantiene estable respecto del año anterior, mientras que el 37% afirmó haber sufrido un deterioro, cuatro puntos porcentuales más que en octubre. De este modo, se interrumpió la mejora en el clima de negocios observada en meses previos.
En materia de inversión, el escenario continúa siendo desfavorable: el 60,1% de los comercios consideró poco conveniente invertir en el contexto económico actual. Solo el 14,6% evaluó el momento como propicio y un 25,2% no definió postura.
De cara al futuro, las expectativas muestran cierto optimismo moderado: el 48,6% de las pymes proyecta una mejora en su situación dentro de un año, el 43,7% cree que no habrá cambios y el 7,7% anticipa un empeoramiento.





