La variante Delta que ya se encuentra presente en 124 países del mundo, sería un 137% más mortal. Así lo indica la Organización Mundial de la Salud (OMS) en base a dos estudios científicos realizados en China y Canadá. De acuerdo con dichas investigaciones, la nueva cepa no sólo aumenta el riesgo de muerte, sino también el riesgo de necesitar cuidados intensivos en un 287%.
Si bien los estudios aún no han sido publicados en revistas científicas, la OMS, expresó que los resultados a los que arribaron «sugiere que esta preocupante variante puede reproducirse más rápidamente y ser más contagiosa en las primeras etapas de la infección».





