De acuerdo con el relevamiento, 4,6 millones de personas recorrieron distintos destinos del país durante el receso invernal, con una estadía promedio de cuatro días. En total, el movimiento económico alcanzó los $2,12 billones.
Del total de viajeros, 4,2 millones fueron turistas nacionales, un 5,9% más que en las vacaciones de invierno del año pasado. Sin embargo, ese crecimiento no se tradujo en un mayor nivel de consumo, ya que el gasto promedio fue inferior en términos reales.
Desde CAME señalaron que la temporada estuvo condicionada por la coincidencia con el Mundial 2026, el contexto económico y las condiciones climáticas. Además, destacaron que la llegada de unos 400.000 turistas extranjeros ayudó a sostener la actividad.
«En estas vacaciones, miles de turistas viajaron a Estados Unidos a seguir a la Selección Argentina, lo que se sintió en algunos destinos locales. Pero, a la vez, muchos extranjeros se vieron tentados a conocer el país», indicaron desde la entidad.
Turismo con resultados desiguales
El informe remarca que, si bien la actividad mostró una mejora respecto de 2025 —cuando los viajes internos habían caído un 11%—, el movimiento turístico aún se encuentra 16,9% por debajo del récord registrado en 2023.
Los destinos de nieve y montaña fueron los grandes beneficiados de la temporada gracias a las intensas nevadas de la segunda mitad de julio. Bariloche lideró la ocupación con cerca del 85%, seguido por Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Esquel y Malargüe.
También tuvieron un buen desempeño provincias como Mendoza, Córdoba, Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja y Catamarca, impulsadas por una amplia agenda de propuestas culturales, gastronómicas y deportivas.
En contrapartida, la Costa Atlántica y gran parte de la provincia de Buenos Aires atravesaron una de las temporadas invernales más flojas de los últimos años.





