Según lo dispuesto, el boleto mínimo pasará de $494,83 a $650 el 17 de febrero, lo que implica un incremento cercano al 31%. En marzo, volverá a ajustarse hasta $700, sumando otro 7,7%. En total, el aumento acumulado en solo un mes supera el 41%.
Qué líneas de colectivo están alcanzadas por el aumento
El tarifazo impacta en 104 líneas de colectivos bajo jurisdicción nacional, es decir, aquellas que recorren más de una jurisdicción y dependen del Gobierno nacional.
Entre las líneas afectadas se encuentran la **1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194, 195 y 197.
El trasfondo político y técnico del tarifazo
Detrás del aumento del boleto se desató una fuerte interna política y técnica dentro del Gobierno. La renuncia de Marco Lavagna a la conducción del INDEC y la suspensión de la aplicación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) expusieron las tensiones alrededor de cómo se mide el impacto del ajuste tarifario en la inflación.
El eje del conflicto está en la actualización de la canasta de consumo que utiliza el INDEC, basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) 2017/2018. En esa nueva medición, el rubro Transporte gana mayor peso en el índice general, pasando del 11,0% de la vieja ENGHO 2004/2005 al 14,3%, un incremento de 3,3 puntos porcentuales.
Por qué se frenó el nuevo IPC
Si el Gobierno aplicaba el nuevo índice ahora, tal como estaba previsto, el aumento del 41% en los colectivos habría tenido una incidencia mucho mayor en el dato mensual de inflación. Al mantener la canasta “vieja”, donde el transporte pesa menos, el impacto estadístico del tarifazo se reduce y el número final de inflación aparece más moderado.
En los hechos, el ajuste se siente igual en el bolsillo de los usuarios, pero su efecto en las estadísticas oficiales queda atenuado.
El costo real del pasaje y lo que viene
Mientras tanto, los números del sector muestran una brecha cada vez más profunda entre tarifas y costos. Según estimaciones técnicas, el costo real del boleto sin subsidios ya ronda los $1.800 y podría escalar hasta $2.000 en abril.
La presión sobre el sistema se explica, principalmente, por las paritarias de la UTA, que llevarán el salario básico de los choferes a $1.550.000, y por el aumento sostenido de los combustibles, que impacta directamente en los costos operativos.





