A las distintas iniciativas asistieron más de 400 mujeres, entre vecinas y mamás de chicos que asisten a las sedes de Envión. Ellas fueron parte de un proceso educativo donde el resultado final fue llevado a sus hogares. Cada una de las canastas que armaron contaba con un huevo y un conejito de chocolate que luego compartieron con sus familias.
Para los niños, el área de Deportes municipal ofreció talleres y actividades recreativas donde se abordaron conceptos tales como el trabajo en equipo y el respeto de las normas en distintos juegos.





