La crisis industrial que se profundiza en la Argentina no solo impacta en el sector del neumático tras el cierre de Fate, sino que ahora golpea de lleno a la industria automotriz. El gigante Stellantis anunció la suspensión temporal de la producción en su planta de El Palomar, en el conurbano bonaerense, hasta el próximo 2 de marzo, en un contexto de fuerte caída de ventas y desplome de la actividad.
Parate en El Palomar y pago reducido de salarios
La automotriz comunicó que la actividad se retomará el lunes 2 de marzo y justificó la medida como una adecuación “a la dinámica de producción y a las condiciones del mercado automotor”. En los hechos, la decisión responde a la contracción de las ventas que afecta a todo el sector.
Durante el freno productivo, los trabajadores de la planta de El Palomar percibirán el 70% de sus salarios. La compañía aclaró que el cierre temporal “no implica modificaciones en la estructura ni en los planes futuros”, y aseguró la continuidad de la producción una vez finalizado el parate.
No es la primera señal de alerta. En diciembre pasado, la empresa ya había paralizado durante un mes la actividad mediante el adelantamiento de vacaciones a todo el personal, un mecanismo habitual en la industria, aunque generalmente aplicado por períodos más acotados.
Una planta clave para Peugeot y Citroën
La planta de El Palomar es una de las más importantes del conurbano bonaerense. Allí se producen modelos centrales para el mercado local y regional, como el Peugeot 208, el Peugeot 2008 y la Partner, además de la Berlingo de Citroën.
Además de su complejo bonaerense, Stellantis cuenta con otra fábrica en Córdoba, donde produce vehículos de Fiat y Ram, consolidando su presencia como uno de los principales jugadores del sector automotor argentino.
Producción en caída libre, según Adefa
El freno en El Palomar se da en un escenario de números preocupantes. Días atrás, la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) informó que la producción automotriz se desplomó en enero más de 20 puntos respecto a diciembre y cayó un 30% en comparación con enero de 2025.
El primer mes de 2026 marcó el peor arranque de año desde 2020 y el sector ya acumula siete meses consecutivos de retroceso en los niveles de fabricación.





