Transitando un invierno con bajas temperaturas, estudiantes, docentes y auxiliares nuevamente sufren las consecuencias de un Estado ausente, poniendo en riesgo la salud y el derecho a la educación en condiciones básicas de dignidad que resguarden su integridad personal.
La falta del suministro de gas e instalaciones eléctricas en muchas escuelas estatales de nuestro distrito, impiden que las aulas estén calefaccionadas, haciendo que los y las estudiantes tengan que permanecer, varias horas por día, tratando de concentrarse en el estudio mientras padecen el frío, que cala profundo en sus cuerpos. Esto afecta además, al funcionamiento de las cocinas imposibilitando la provisión de alimentos y bebidas calientes que ayuden a paliar el clima adverso en el que están viviendo cotidianamente.
Se torna imperioso, en esta instancia y sin demora, que se desplieguen medidas urgentes tendientes a revertir las condiciones en las que se están impartiendo clases en las escuelas, impactando en nuestra comunidad educativa por diversas zonas del municipio.
La tragedia ocurrida en Moreno, el año pasado, visibilizó una problemática que se había naturalizado en toda la Provincia de Buenos Aires, observando la deficiencia en las condiciones de instalación de gas de manera generalizada. Se detectaron fugas y fallas en las instalaciones, cañerías, artefactos y ventilación. Además, se relevaron escuelas con escasa o nula calefacción por estar pendientes reparaciones en calderas o en el mantenimiento de estufas.
Este año, se detectaron, en Pilar, una veintena de establecimientos sin calefacción por distintas razones. En algunos a causa de la interrupción del suministro o por estar en ejecución labores de mantenimiento que aún no concluyeron.
En otras, que usan electricidad, a pesar de contar con artefactos, pero que no llegan a encender o funcionar de manera continua debido a la potencia insuficiente que brinda EDENOR. Ocasionalmente, por los mismos motivos sólo pueden ser utilizados una parte de los equipos por tandas, sin cubrir la totalidad de las aulas ocupadas.
Conocemos las consecuencias de soportar bajas temperaturas, en detrimento de salud, sea de manera aguda, como en patologías crónicas. Según la O.M.S (Organización Mundial de la Salud) los problemas derivados del frío no tienen un efecto inmediato sobre las personas, apareciendo los primeros síntomas a los pocos días de estar expuestos a este clima hostil.
Las bajas temperaturas disminuyen las defensas y producen cambios en el organismo que facilitan la aparición de enfermedades como: gripe, bronquitis, bronquiolitis, neumonías entre otras. Además funciona como agravante de enfermedades crónicas, sobre todo cardíacas y respiratorias.
Sumado a esto, sabemos que los niños y jóvenes, provenientes de sectores más desfavorecidos pueden ser especialmente vulnerables, sobre todo si no cuentan con el abrigo adecuado, ni con una alimentación completa y enriquecida.
Se trata, de esta manera de profundizar la exclusión de los sectores que más dificultades tienen, aumentando las brechas sociales y cercenando oportunidades de progreso en el corto y mediano plazo.
Desde el Observatorio Participativo de Políticas Educativas, exhortamos al gobierno local, a que destine fondos del Financiamiento Educativo para garantizar la calefacción de todas las escuelas estatales afectadas, atendiendo a los siguientes fundamentos.
De acuerdo a los datos suministrados a través de la página del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires; la Transferencia de Fondos acumulado correspondiente a Financiamiento Educativo enero- junio representa un total de $ 87.570.48, al que se suma el de 2017: $ 112.614.628. 2016 con $ 94.304.252., 2017 con$ 112.614.628 y el de 2018 con$ 115.569.797. Llegando a un total de $ 410.059.158 millones recibidos por el municipio del Pilar, para destinar a la infraestructura escolar a lo largo de la gestión del Intendente Nicolás Ducote.
Cabe señalar que en 2016 se presentó un proyecto de ordenanza aprobado por el Cuerpo Legislativo y promulgado por el Poder Ejecutivo bajo N° 28/16, donde se establecía que el 50% de los fondos recibidos serían destinados a la mejora de la infraestructura y equipamiento de los establecimientos educativos del Partido del Pilar, de manera intangible, no permitiendo que se destinen a otros fines.
Consideramos que la falta de ejecución de esos fondos que vendrían a asegurar la trayectoria escolar de los niños y jóvenes de Pilar con el fin de brindar los recursos necesarios para el desarrollo de un proyecto de vida superador y promisorio, no tiene actualmente justificación fáctica. Es menester, entonces exponer que se trataría de una decisión política que no se interesa por generar condiciones de equidad para la población que debe atender en su función pública.
Apelamos a que nuestro intendente cese en su indiferencia y habilite los medios para revertir esta situación para el momento de regreso a las aulas luego del receso invernal.





