La medida de fuerza, dispuesta por el gremio que conduce Omar Maturano, implicará la interrupción total de los servicios de Trenes Argentinos Pasajeros, Belgrano Cargas, y alcanzará a las líneas Belgrano, Urquiza y San Martín, además de las operadoras Metrovías y Ferrovías SAC, generando un fuerte impacto en el transporte de pasajeros y de cargas.
El conflicto se profundizó tras una reunión realizada este lunes con autoridades de la Secretaría de Transporte, en la que el Gobierno ratificó una propuesta de aumento salarial del 1% para enero. La oferta fue rechazada de plano por el sindicato, que oficializó la huelga a través de un duro comunicado titulado “Los trabajadores no aceptamos limosnas”.
La semana pasada, Maturano había advertido sobre la magnitud de la pérdida salarial del sector. “Perdimos aproximadamente entre un 35 y un 38% del salario. Dicen que no hay inflación ni emisión, pero sí hay deuda, hay bonos, y eso también es emisión”, sostuvo en declaraciones al portal Mundo Gremial.
El dirigente sindical remarcó que el reclamo no se limita a lo económico y denunció el deterioro del sistema ferroviario. “La prioridad no es solamente salarial, sino también el estado del material rodante, que se va cayendo”, afirmó. En esa línea, cuestionó la falta de interlocutores claros dentro del área de Transporte: “No sabemos con quién hablar o discutir, porque cada tres, seis u ocho meses cambian a la gente que está a cargo del ferrocarril”.
Con una postura abiertamente opositora, Maturano también apuntó contra el Gobierno nacional al denunciar “falta de seguridad y desidia hacia la empresa ferroviaria”, y sostuvo que desde el Ejecutivo “intentan bajarle el precio al reclamo, como hacen con todo”.
Medidas de fuerza previas
La última medida de fuerza del gremio tuvo lugar en septiembre pasado, cuando los trenes de las líneas Roca, Mitre, San Martín, Sarmiento, Urquiza y Belgrano Sur circularon durante dos días a una velocidad máxima de 30 km/h en el AMBA, también en el marco de un conflicto salarial. En aquella oportunidad, el Gobierno intervino con una conciliación obligatoria.
La Fraternidad es considerada el ala dura de los gremios ferroviarios, en contraste con la Unión Ferroviaria (UF), la Asociación de Señaleros (ASFA) y la APDFA, que mantienen una postura más dialoguista y negocian aumentos salariales dentro de la pauta oficial.
No obstante, el sindicato anunció recientemente un acuerdo salarial con empresas privadas de transporte de cargas, como Nuevo Central Argentino (NCA), Ferroexpreso Pampeano (FEPSA) y Ferrosur Roca. El convenio contempla una suma no remunerativa del 4% en enero, un 6% en febrero y, desde marzo, una mejora del 8% que impactará en los salarios básicos, marcando una fuerte diferencia con la negociación mantenida con las empresas estatales.





