El leve repunte interanual fue impulsado por estrategias agresivas de descuentos y promociones, así como por la demanda estacional de rubros como librerías e indumentaria escolar. Sin embargo, el comercio sigue golpeado por la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores y la creciente competencia informal, agravada por las compras en países limítrofes, donde los precios resultan más convenientes para los argentinos.
Otro factor que complica la recuperación del sector es el aumento en los costos operativos. Mientras algunos comercios intentan mantener precios estables para estimular el consumo, otros advierten sobre el impacto del alza en alquileres, servicios y logística, lo que erosiona sus márgenes de rentabilidad. La capacidad de adaptación de los negocios será clave para evitar nuevas caídas en la demanda, especialmente en un contexto donde los consumidores priorizan el gasto en bienes esenciales.
En términos interanuales, todos los rubros relevados por CAME mostraron incrementos en sus ventas, con Perfumería (+33,1%), Alimentos y Bebidas (+33%) y Farmacia (+31,9%) a la cabeza. No obstante, en la comparación intermensual desestacionalizada, todos los sectores experimentaron bajas, siendo Calzado y Marroquinería el más afectado con un descenso del 5,4%, seguido por Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-4,3%).




