Ayer, 3 de junio, a cinco años de la primera manifestación de #NiUnaMenos, las mujeres salieron a la calle a marchar todas juntas contra la violencia machista desde el Congreso de la Nación hasta la Plaza de Mayo. El aborto legal, seguro y gratuito y la aplicación real de una educación sexual integral fueron dos de los reclamos centrales.
Mujeres jóvenes, adultas, niñas, madres, hijas, hermanas, amigas nuevamente unieron sus fuerzas en la calle a muy pocos días de haberse presentado en el Congreso de la Nación el último proyecto de ley de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, para exigir el fin de la violencia machista y el reconocimiento y el respeto de nuestros derechos. “Los feminismos tenemos que ser resistencia”, señalaron.
Las presentes expresaron estar ahí para ponerle un freno a la violencia económica, sexista, racista y clasista, y que es necesario visibilizar lo que ocurre. El informe de la Oficina de la Mujer, que depende de la Corte Suprema, reveló que en el último año hubo 278 víctimas de femicidio, lo cual deja expuesto que la tasa de casos de violencia de género no se redujo y se mantuvo igual que en 2017, en 1,1 cada mil mujeres. «No podemos permitir que sigan muriendo mujeres», dijo Marta, la mamá de Lucía Pérez, que estaba presente.
Cuando la concentración llegó a Plaza de Mayo, ya con la noche encima, finalmente se leyó un documento elaborado por organizaciones feministas, en el cual se dio voz a los reclamos por los cuales salieron a la calle una vez más.





