El informe señala que el 55% de las empresas registró una caída en sus ventas durante el período analizado, mientras que el 27% informó aumentos y el 18% sostuvo niveles similares a los del año anterior.
La principal preocupación continúa siendo la falta de demanda. Ocho de cada diez firmas señalaron que el bajo consumo es el mayor obstáculo para la actividad, por encima del aumento de costos, las dificultades de financiamiento o los problemas para acceder a insumos.
Entre las respuestas de los empresarios predominan conceptos como «incertidumbre», «bajas ventas», «caída de la rentabilidad» y «preocupación». Incluso algunas compañías advirtieron sobre el cierre de locales, mientras que otras aseguraron que sostienen su estructura con menores márgenes para evitar despidos.
Predomina la cautela para lo que viene
Las expectativas del sector tampoco muestran un cambio de tendencia. El 63% de las empresas considera que las ventas permanecerán estables durante los próximos tres meses, un 22% cree que seguirán cayendo y apenas el 16% proyecta una recuperación.
En relación con la economía en general, el 53% de las firmas espera un escenario sin grandes cambios durante el resto de 2026, mientras que una de cada cuatro mantiene una visión negativa sobre la evolución de la actividad.
Mejoran algunos indicadores, pero la rentabilidad sigue bajo presión
El relevamiento detectó una leve mejora en los niveles de stock. Más de la mitad de las empresas aseguró tener inventarios equilibrados y disminuyó la cantidad de firmas con exceso de mercadería.
También se registró una menor tensión en la cadena de pagos, aunque persisten casos de interrupciones y dificultades financieras.
Uno de los principales problemas continúa siendo la rentabilidad. El 55% de las empresas afirmó que no pudo trasladar a los precios los aumentos de costos registrados durante el período. Otro 33% solo logró absorber una parte de esas subas y apenas una de cada diez compañías consiguió trasladar más de la mitad de los incrementos a sus productos.





