El estudio, presentado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) en el informe titulado «Deudas sociales en la Argentina del siglo XXI (2004-2024). Fin de ciclo y futuro abierto», destacó que la pobreza se mantiene en niveles cercanos a los máximos de las últimas dos décadas. Agustín Salvia, director del ODSA, afirmó: «En estos últimos 20 años hubo crecimiento, estancamiento y una crisis sistémica. Esto refleja el agotamiento de un modelo político-económico basado en el consumo financiado con déficit y endeudamiento».
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el peor momento del año fue el primer trimestre, cuando la pobreza alcanzó el 54,9% y la indigencia llegó al 20,3%. Sin embargo, los indicadores comenzaron a mostrar un descenso: en el segundo trimestre, la pobreza bajó al 51% y la indigencia al 15,8%.
Proyecciones del Observatorio, basadas en datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), sugieren que la pobreza para el tercer trimestre estaría en el 46,8%, mientras que en octubre habría continuado descendiendo hasta el 44,6%. La indigencia seguiría una trayectoria similar, reduciéndose al 11,6% hacia el mismo mes.





