Siete divisiones superaron el promedio general, con la educación a la cabeza (+5,1%), seguida por vivienda, agua y electricidad (+4,5%), bebidas alcohólicas y tabaco (+4%), restaurantes y hoteles (+3,6%), transporte (+3,4%), recreación y cultura (+3%) y salud (+2,9%).
Por otro lado, los menores incrementos se dieron en equipamiento y mantenimiento del hogar (+1,5%) y en alimentos y bebidas, que apenas subió un 0,9%. Dentro de este último grupo, se destacó una significativa baja en el precio de las verduras, con una caída del 12,9% en el Gran Buenos Aires, acumulando cuatro meses consecutivos de descensos.
Variación regional
A nivel regional, la Patagonia lideró el aumento mensual con un 3,3%, mientras que el Gran Buenos Aires registró un 2,6%. Las menores subas se observaron en las regiones Noroeste (+1,9%) y Noreste (+1,8%).
Factores que explican la desaceleración
La baja del índice estuvo impulsada principalmente por el descenso de los precios estacionales (-1,2%) y una leve desaceleración en la inflación núcleo, que se ubicó en el 2,7%. Según la consultora LCG, los ajustes tarifarios en electricidad, gas y transporte público en el área metropolitana traccionaron parte del aumento.
El economista Gabriel Caamaño destacó que los servicios continúan mostrando una inflación más alta que los bienes, un patrón que se refleja en el promedio general y en los aumentos por rubro.





