La inflación en mayo fue del 7,8%, lo cual representa una desaceleración con respecto al mes anterior, cuando alcanzó un 8,4%. A pesar de esta desaceleración, la inflación acumulada en lo que va del año es del 42,2%, y en los últimos 12 meses alcanzó el 114,2%.
El segmento que más subió el mes pasado fue Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, con un aumento del 11,9%. Esto se debe principalmente a las subidas en las tarifas de los servicios de electricidad y gas natural por red. En segundo lugar se encuentra el segmento de Restaurantes y hoteles, con un aumento del 9,3%, seguido por Salud, con un aumento del 9%, impulsado por el incremento en los precios de los medicamentos y las cuotas de las empresas de medicina prepaga.
En contraste, los segmentos de Alimentos y bebidas y Educación tuvieron las menores subas en el mes, con aumentos del 5,8% y 4,9% respectivamente.
Estos datos están por debajo de las expectativas de las consultoras privadas, que esperaban una inflación más alta. Cabe mencionar que la inflación de abril fue la más alta desde 2002, lo cual generó preocupación en términos económicos.
En resumen, la inflación en mayo desaceleró con respecto a abril, pero sigue siendo alta y continúa impactando en varios sectores de la economía, especialmente en el rubro de vivienda y servicios, así como en el sector de la salud. Los alimentos y bebidas y la educación tuvieron menores incrementos en comparación con otros segmentos.





