Gendarmes golpean a tres jóvenes en Pilar Centro.

En una requisa callejera, efectivos de gendarmería agreden a jóvenes en la madrugada del sábado.

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En una requisa callejera, efectivos de gendarmería agreden a jóvenes en la madrugada del sábado
El hecho ocurrió en Víctor Vergani y Pedro Lagrave, sobre la vereda donde funcionaba el supermercado “Ultra”.
Tres jóvenes de entre 18 y 30 años volvían de un cumpleaños cuando fueron requisados de manera violenta a golpe de bastón por Gendarmería Nacional a las 4:45 de la mañana del sábado 22 de septiembre.


Salvador Allende tiene 29 años, ex colectivero de la línea 350 y también se lo puede ver tocando el saxo en las calles de Pilar, él fue una de las víctimas de la violencia institucional ejercida por Gendarmería Nacional.


La violencia institucional es aquella violencia física, sexual, psíquica o simbólica, ejercida abusivamente por agentes y funcionarios del Estado en cumplimiento de sus funciones, incluyendo normas, protocolos, prácticas institucionales, descuidos y privaciones en regimiento de una persona o grupos de personas.
Desde El Termómetro repudiamos cualquier tipo de violencia, en especial cuando parte del Estado, quien debe ser el garante de los derechos de las personas

Por ello hacemos público el maltrato originado a estas tres personas y dejamos el relato de Salvador que marca un indicio de lo que puede incrementarse hasta límites trágicos para un país que ya vivió el padecimiento de los abusos de parte del Estado.
“La gendarmería nos paró mientras caminábamos 4:45 am del sábado y nos mató a bastonazos. Como no nos encontraron nada uno de los gendarmes ya bajo de la camioneta de manera violenta cuando nosotros en ningún momento nos opusimos a la requisa.
Nos preguntaban si teníamos algo que nos comprometa y le dijimos que no. Nos preguntaban que andábamos haciendo y le dijimos que veníamos de un cumpleaños en el cual estuve tocando”, narraba Allende quien caminaba con sus amigos y llevaba consigo el saxo por el cual es reconocido en Pilar como artista callejero.


Cuando Diego Luján, de aproximadamente 25 años les pidió la identificación de los agentes con nombre y apellido fue el momento en que se retiraron y cesaron de golpearlos, tras una requisa que no arrojó ningún dato sospechoso ni elementos ilegales.
El otro joven de 18 años resguarda sus datos personales por temor a represalias.
Salvador intentó filmar con su celular el momento de violencia hacia uno de sus compañeros mientras era palpado pero los nervios hicieron que no guardara el video correctamente.