La estadía promedio se ubicó en 2,3 noches, un 15% más que el año pasado, impulsada por el clima templado, la agenda de actividades y el formato de cuatro días (contra tres en 2024). Sin embargo, el comportamiento de consumo mostró un claro signo de mayor austeridad.
Turistas más austeros: baja en el gasto individual
El gasto promedio diario por persona fue de $91.317, una cifra que refleja un recorte en consumos adicionales como compras, excursiones y entretenimiento.
Según CAME, los viajeros se limitaron a consumos básicos —gastronomía, alojamiento y transporte— en un contexto de poder adquisitivo moderado que presiona al sector y podría extenderse a la temporada de verano.
Destinos con alta ocupación, pero bolsillos ajustados
Los puntos turísticos más elegidos fueron Mar del Plata, Córdoba, Puerto Iguazú, Mendoza y las termales de Entre Ríos, con ocupaciones muy elevadas. También se destacaron Bariloche, Salta, Tucumán, Tandil y, en la Patagonia, El Calafate, El Chaltén, Puerto Madryn y Los Antiguos.
A pesar de esa demanda, la caída del gasto promedio vuelve a encender alarmas entre empresarios y prestadores de servicios, que advierten un visitante que viaja más, pero gasta menos.
Una recaudación mayor, sostenida por la cantidad de viajeros
El gasto total del feriado alcanzó los $355.789 millones, lo que representa un aumento real del 34% frente al año pasado. No obstante, este crecimiento se explica principalmente por el aumento del volumen de turistas y no por un mayor gasto individual.





