El piloto argentino, que había mostrado solidez en la primera parte de la carrera y se ubicaba en la 13ª posición, sufrió un toque de Alex Albon (Williams) en la curva 5 tras su primera parada en boxes. El impacto provocó un trompo, daños en el alerón delantero y lo relegó al fondo de la parrilla.
“Perdí todo. Salí de boxes con la goma bloqueada por el trompo y con el alerón roto. Fue una carrera muy complicada, sin ritmo. Hice lo mejor que pude. Buenas largadas, pasé a varios autos, pero no tenemos un coche competitivo. Gastamos mucho la goma y para ir fuerte hay que arriesgar demasiado. Hoy no salieron las cosas”, explicó Colapinto tras la competencia.
El joven de 22 años fue aún más crítico con el golpe de Albon: “En lo de Alex perdí 12 segundos con el trompo y el choque contra la pared, más el alerón roto. Me complicó la vida. De mi lado hice las cosas bien, ahora queda esperar a que mejoremos”.
Un inicio prometedor, arruinado por el toque
Colapinto había clasificado por delante de Gasly y partió 16°, ganando posiciones desde el arranque con maniobras sobre Oscar Piastri y Oliver Bearman. Luego, en el relanzamiento tras el Safety Car, superó a Lance Stroll y se consolidó en el 13° lugar, defendiendo con firmeza ante el Aston Martin.
Sin embargo, la carrera cambió en la vuelta 17, cuando tras pasar por boxes salió apenas delante de Albon. El tailandés intentó superarlo de inmediato y lo tocó en la parte trasera. Mientras el Williams continuó sin inconvenientes, el Alpine del argentino quedó dañado y sin ritmo para el resto de la jornada.
Gasly, con una estrategia diferente, lo superó recién en la penúltima vuelta, lo que dejó a Colapinto en el 19° lugar definitivo.
Mirada en Singapur
Pese al mal trago, Colapinto ya piensa en la próxima cita, el Gran Premio de Singapur (3 al 5 de octubre). Allí guarda un recuerdo especial: en 2024, con Williams, terminó 11° tras una agresiva maniobra en la largada que dio que hablar en el paddock.
“Como se calentaron el año pasado… si salen algunas de esas en Singapur otra vez, se vuelven locos. Ahora hay que intentar algo. Ojalá el auto funcione un poco mejor. El problema es que esa pista tiene muchas curvas lentas y está más bacheada que Bakú, lo que nos cuesta más con un coche tan duro. Pero haremos lo mejor que podamos”, anticipó el argentino.





