La vivienda está ubicada en el country Indio Cuá, en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, y según consta en los registros figura a nombre de Bettina Angeletti, esposa del funcionario.
La declaración fue realizada por el arquitecto Matías Tabar ante el fiscal federal Gerardo Pollicita en los tribunales de Comodoro Py. Allí detalló que las obras se extendieron durante varios meses e incluyeron una remodelación integral de una propiedad de aproximadamente 400 metros cuadrados.
Según su testimonio, los trabajos contemplaron intervenciones estructurales, mejoras en cocina y baños, instalación de una piscina, carpintería, iluminación, parquización y hasta la construcción de una cascada. El monto inicial de la obra, que rondaba los u$s94.000, habría escalado hasta los u$s245.000 finales.
Uno de los puntos centrales de la declaración es la modalidad de pago: Tabar afirmó que el dinero fue entregado “en mano”, en dólares y sin emisión de facturas ni recibos, tanto por parte suya como de la mayoría de los proveedores y subcontratistas involucrados.
Además, el contratista señaló que el trato, la aprobación de adicionales y las entregas de dinero fueron realizadas principalmente por Adorni. También indicó que Angeletti participó en algunas decisiones vinculadas a la obra.
La causa busca determinar si los montos invertidos en la propiedad se corresponden con los ingresos declarados por el funcionario. Según la investigación, el inmueble habría sido adquirido en 2024 por cerca de u$s120.000, una cifra inferior a la que luego se habría destinado a su remodelación.
Otro elemento que suma tensión al expediente es que, según el testimonio, Adorni se contactó con el contratista antes de su declaración judicial para ofrecerle asistencia o asesoramiento, propuesta que finalmente fue rechazada.




