En el segundo mes del año, el empleo asalariado en el sector privado registró una suba de 14.000 puestos, y el trabajo en casas particulares sumó 1.500 empleos. Sin embargo, estas mejoras fueron parcialmente neutralizadas por la pérdida de 10.100 empleos en el sector público. Además, se agregaron 16.000 nuevos monotributistas, pero se dieron de baja 10.400 monotributistas sociales y 1.900 trabajadores autónomos.
El panorama salarial también muestra señales de deterioro. En marzo, los salarios reales del sector privado formal cayeron un 2,5%, según el SIPA. A su vez, el organismo corrigió a la baja los datos previos: el crecimiento real desde noviembre de 2023 fue del 4,5%, y no del 7% como se había informado.
Por su parte, el INDEC informó que los salarios registrados crecieron un 2,5% nominal en marzo, frente a una inflación del 3,7% en ese mismo mes, lo que implica una pérdida real acumulada del 6% desde el inicio del actual gobierno. En el sector público, la caída salarial supera el 15%, mientras que en el privado el alza acumulada es de apenas 0,9%.
Construcción e industria: mejoras interanuales, pero caídas mensuales
Los sectores de la construcción y la industria muestran una recuperación interanual, aunque con retrocesos mensuales. Según el INDEC, en marzo la construcción creció 15,8% interanual, pero cayó un 4,1% respecto a febrero. La actividad industrial aumentó 5,2% frente a marzo de 2024, pero descendió 4,5% mensual, reflejando una desaceleración reciente.
El empleo en la construcción sigue siendo uno de los más afectados: cayó un 0,5% interanual en febrero y acumula una baja del 3,3% en el primer bimestre. Esto refuerza el diagnóstico de un mercado laboral débil, con recuperación heterogénea y salarios golpeados.





