Con la asistencia en los palcos de familiares de víctimas de accidentes de tránsito, el cuerpo dio media sanción a la ley de Alcohol Cero al Volante, que consensuó propuestas del massista José Luis Pallares y la opositora de Juntos, Claudia Rucci, junto con el del Ejecutivo.
El radical marplatense Ariel Martínez Bordaisco, autor de un despacho en minoría, adhirió a la norma aunque lamentó que no se haya contemplado algún tipo de compensación, vía impositiva, a los sectores del comercio y la industria que puedan verse perjudicado por la legislación.
La importancia de este tema lo marcó la presencia en la Cámara Alta del mismísimo ministro de Transporte provincial, Jorge D´Onofrio, uno de los principales motores de esta iniciativa.
El propio gobernador Axel Kicillof había exigido su tratamiento -especialmente a la oposición- a los legisladores, a quienes pidió que aceleran el paso.
La norma busca erradicar el mínimo de alcohol permitido en sangre a la hora de conducir. Para eso se prevé la modificación de la Ley 13.927 del Código de Tránsito y crea tolerancia cero y se elimina el grado permitido de 500 miligramos de alcohol por litro de sangre.
Asimismo, se contempla penalidades como retención de la licencia e inhabilitación para conducir, arresto, multas y obligación de concurrir a cursos especiales de educación y capacitación.





