El proyecto fue impulsado por el oficialismo y recibió el respaldo de sectores de la Unión Cívica Radical (UCR), senadores de Unión por la Patria alineados con gobernadores provinciales, el PRO, fuerzas provinciales y otros bloques menores aliados del Gobierno. Sin embargo, la votación también expuso divisiones dentro de los principales partidos políticos.
La presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Alejandra Vigo, defendió la suspensión de las PASO argumentando que su eliminación permitirá un ahorro fiscal estimado en 150 millones de dólares y que la baja participación ciudadana en las últimas elecciones evidenció la necesidad de reformar el sistema electoral.
En tanto, senadores como Flavio Fama y Maximiliano Abad, ambos de la UCR, rechazaron la iniciativa al considerar que las primarias garantizan la participación ciudadana y fortalecen la democracia interna de los partidos.
Desde el sector de Unión por la Patria vinculado a la expresidenta Cristina Kirchner, la oposición al proyecto se expresó más en críticas a la política económica del Gobierno que en la defensa del mecanismo de las PASO. Algunos legisladores sostuvieron que este “es un tema que no le interesa a los argentinos” en el actual contexto de crisis.





