Ciclistas Anónimos realizó una venta de remeras de la organización, la cual fue entregada a los niños durante el día de las Infancias. Por su parte, Débora Stumberger, detalló como fue la movida: “El primer recibimiento fue de los nenes desde una ventana y estaban felices porque le traíamos regalos; No pudimos entrar a estar con los chicos porque ellos tienen internación ambulatoria y solo está un familiar.”
También remarcó que Karen, empleada de la Casa, trabaja hace 5 meses en Casa Garrahan y es muy lindo trabajar con tantos chicos y gente que necesita ayuda.
A su vez, Debora, recalcó: “Hay muchos padrinos en Argentina y en otros países, apenas entras en Casa Garrahan hay un cartel que dice ‘nuestros padrinos’ y está el nombre de cada uno. Muchos son empresas o gente particular; La Casa está desde 1997 y la idea es cubrir las necesidades sociales y emocionales de la familia.”





