La compañía, cuyo nombre completo es Fate (Fábrica Argentina de Telas Engomadas), comunicó que avanzará con un cierre ordenado, descartando la apertura de un concurso de acreedores o un procedimiento preventivo de crisis. Según fuentes cercanas a la empresa, se abonarán las indemnizaciones conforme a la legislación vigente y se cancelarán compromisos con proveedores, bancos y acreedores.
En un comunicado firmado por el directorio, la firma sostuvo que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”, en referencia al contexto de apertura comercial y creciente competencia externa.
Una planta emblemática que baja la persiana
La fábrica de Virreyes funcionaba en un predio de 40 hectáreas, con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos y capacidad para producir más de cinco millones de neumáticos por año. Su cierre representa un punto de inflexión para un sector que ya atravesaba una etapa de retracción.
Fundada en 1940, Fate fue pionera en la producción de neumáticos radiales en el país y logró posicionarse en mercados internacionales como Europa, Estados Unidos y distintos destinos de América Latina.
El grupo empresario es controlado por la familia Madanes Quintanilla. Su presidente, Javier Madanes Quintanilla, también encabeza Aluar, compañía en la que concentraría ahora sus principales esfuerzos.
Importaciones en alza y caída del empleo
El cierre ocurre en medio de un fuerte incremento de las importaciones de neumáticos, especialmente desde Asia. De acuerdo con un informe de la consultora PxQ, entre 2023 y 2025 las importaciones crecieron 34,8%, mientras que los precios internos descendieron 42,6%. En ese mismo período, el empleo sectorial se redujo en más de 6.400 puestos.
En mayo de 2024, Fate ya había desvinculado a 97 trabajadores al advertir una “sostenida pérdida de competitividad exportadora”. En ese momento, la empresa mencionó factores como presión impositiva, restricciones cambiarias, altos costos laborales, deficiencias logísticas y conflictividad gremial.
En 2022, el sector atravesó un extenso conflicto sindical encabezado por el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que paralizó durante semanas las principales plantas del país, incluidas las de Pirelli y Bridgestone. Más recientemente, ambas compañías implementaron retiros voluntarios y programas de ajuste ante la caída de la actividad.
Debate industrial y preocupación empresaria
La decisión de Fate se conoce en un contexto de debate sobre la política comercial e industrial. Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtieron sobre la pérdida de más de 60.000 empleos industriales desde agosto de 2023 y reclamaron reformas orientadas a reducir la presión fiscal y mejorar la competitividad.
El cierre de Fate se convierte así en uno de los hechos industriales más significativos de los últimos años en Argentina, tanto por su peso histórico como por el impacto laboral directo sobre 920 familias.





