La cena de Antonio no fue la misma ese 29 de noviembre. Esa noche su familia se llevó el susto de sus vidas ¨Me agarró un ataque en la cena y tuvieron que llamar a los bomberos que me hicieron reanimación¨.
Los bomberos voluntarios del cuartel de Pilar fueron los protagonistas de esta historia, ya que cumplieron la función más importante: Salvar vidas.
Ante la no llegada de la ambulancia, la esposa de Antonio no dudó un segundo en comunicarse con los bomberos: ¨Me desperté después de 3 hs en el hospital sin entender nada¨.
Antonio es bombero voluntario hace 25 años y está próximo a retirarse pero afirma el gran trabajo de los bomberos en el día a día: ¨Uno siempre trata de ayudar a los demás, de ahí viene la vocación, ojalá esto sirva para que seamos más compañeros entre nosotros porque los bomberos son una familia más¨.





