La manifestación, que se realiza cada miércoles, tuvo en esta oportunidad la presencia de hinchas de distintos clubes de fútbol y agrupaciones de izquierda. Aunque comenzó de manera pacífica, la protesta terminó en un violento enfrentamiento con las fuerzas policiales, lo que dejó un saldo de más de un centenar de detenidos y varios heridos, entre ellos el fotógrafo Pablo Grillo, quien sufrió una grave lesión en la cabeza y lucha por su vida.
Kicillof: “Hay que ponerle un límite urgente a este desenfreno autoritario”
El gobernador bonaerense expresó su profunda preocupación por lo sucedido y afirmó que lo acontecido «es un atentado contra derechos esenciales de la democracia». Además, criticó con dureza a los voceros del gobierno, acusándolos de «mentir, justificar la violencia y difundir el odio».
“Mientras un fotógrafo lucha por su vida, los voceros del gobierno intentan minimizar lo ocurrido. No podemos permitir que esto se naturalice. Hay que ponerle un límite urgente a este desenfreno autoritario”, enfatizó Kicillof en su comunicado.
Reacciones y repudio de distintos sectores
El accionar represivo fue ampliamente repudiado por diversos sectores políticos y sindicales. La Unión Cívica Radical (UCR), el bloque de diputados nacionales de Unión por la Patria (UxP), el Partido Obrero (PO), la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores Argentinos – Autónoma (CTA) exigieron el esclarecimiento de los hechos y el cese de la violencia institucional.
En tanto, organismos de derechos humanos y figuras del ámbito político manifestaron su preocupación por el agravamiento de la represión en las protestas sociales y pidieron respuestas urgentes al Gobierno nacional.





