La intervención tuvo como objetivo mejorar la seguridad vial, el confort de los conductores y la durabilidad de la infraestructura, beneficiando a miles de usuarios que circulan diariamente por esta autopista.
El tramo intervenido
Las tareas se concentraron en los carriles medios y lentos entre el kilómetro 32+050 (Bifurcación) y el kilómetro 24+440 (Buen Ayre), un segmento clave dentro del corredor vial.
Para reducir el impacto en la circulación, las obras se realizaron en horario nocturno, entre las 21 y las 4 de la mañana. Durante ese período el tránsito se mantuvo en media calzada, lo que permitió sostener la circulación mientras se desarrollaban los trabajos.
La ejecución de la obra demandó 125 días.
Trabajos realizados en el pavimento
Durante la intervención se realizaron tareas de rehabilitación profunda en la estructura del pavimento:
- Retiro de la capa deteriorada de rodamiento.
- Colocación de una nueva capa asfáltica de 3 centímetros de espesor.
- Fresado de base con espesores variables, según el grado de deterioro del pavimento existente.
- Nueva demarcación horizontal, con diferentes tipos de extrusión para mejorar la visibilidad.
Estas mejoras buscan optimizar la calidad de la conducción y aumentar la seguridad, especialmente durante la circulación nocturna.
Incorporación de material reciclado
Uno de los aspectos destacados de la obra fue la incorporación de Material Asfáltico Reciclado (RAP).
Según informó la empresa, el 20% del material utilizado corresponde a asfalto reciclado, lo que permite:
- Reducir el impacto ambiental.
- Optimizar el uso de recursos.
- Disminuir los costos de obra.
Desde la compañía señalaron que esta práctica forma parte de una estrategia de sustentabilidad en la gestión de la infraestructura vial.





