El resultado mensual implicó además la segunda baja consecutiva, mientras que en términos desestacionalizados el nivel de actividad acumula casi un año de estancamiento, sin lograr consolidar una recuperación sostenida.
La industria y el comercio explicaron la mayor parte de la caída del EMAE
El principal factor detrás del retroceso interanual fue el derrumbe de la industria manufacturera, que se contrajo 8,2% y fue el sector con mayor incidencia negativa sobre el EMAE. A esto se sumó la fuerte caída del comercio (-6,4%), mientras que la pesca registró un desplome del 25% y la construcción retrocedió 2,3%.
En contraste, algunos sectores mostraron un desempeño positivo. La intermediación financiera lideró las subas con un crecimiento del 13,9%, seguida por el agro (+10,5%) y el sector de petróleo y minería (+7%).
Un crecimiento poco intensivo en empleo
Pese a estos avances puntuales, el perfil del crecimiento genera preocupación. Los sectores que mostraron expansión explican apenas el 9% del empleo total, mientras que industria, comercio y construcción, que concentran el 45% de los puestos de trabajo, continúan en retroceso durante la gestión de Javier Milei.
Este desbalance refuerza las dudas sobre la capacidad del actual modelo económico para generar empleo genuino y sostener una recuperación amplia de la actividad.
La industria, el sector más golpeado por la apertura comercial
Al interior de la industria manufacturera, las caídas más pronunciadas se observaron en rubros sensibles a la apertura comercial. En comparación con noviembre de 2024 —considerado el pico de actividad del actual Gobierno—, los mayores retrocesos se registraron en textiles, prendas de vestir, cuero y calzado (-22,7%), automotores y otros equipos de transporte (-20,7%) y productos de metal, maquinaria y equipo (-18,2%), donde tienen fuerte incidencia los electrodomésticos.
Según detalló el INDEC, “la producción de aparatos de uso doméstico registró en noviembre una disminución interanual del 39,7%, debido principalmente a una menor producción de heladeras, freezers y lavarropas”. El organismo vinculó la caída tanto a la menor demanda local como al ingreso de productos importados, un diagnóstico que también comparten empresarios de los sectores textil e indumentaria.
En la industria automotriz, el crecimiento de los vehículos importados dentro del total de ventas contrastó con la baja de la producción local, afectada principalmente por la menor demanda externa, en especial desde Brasil, en un contexto de mayor penetración de autos chinos en la región.
La economía acumula un año sin crecimiento real
Si bien el acumulado de 2025 muestra un crecimiento del 4,5%, este desempeño responde en gran parte a la baja base de comparación de 2024, año marcado por una fuerte recesión en sus primeros meses. Desde la consultora LCG advirtieron que “desde el pico de febrero la actividad cayó 0,6% desestacionalizado”, lo que implica que durante 2025 prácticamente no hubo crecimiento real, con una suba marginal del 0,2% respecto a diciembre de 2024.





