Según el relevamiento, tras la recuperación observada en febrero, el empleo asalariado formal total perdió 11.000 puestos de trabajo durante marzo. En paralelo, el empleo asalariado formal privado registró una baja del 0,1% respecto del mes anterior.
El estudio señala que actualmente existen 217.000 trabajadores asalariados registrados del sector privado menos que en noviembre de 2023, reflejando las dificultades que atraviesan distintos sectores de la economía. Además, el nivel de empleo formal se ubica en valores similares a los registrados en junio de 2022, evidenciando un prolongado estancamiento en la generación de puestos de trabajo.
El análisis también muestra diferencias según el tamaño de las empresas. Mientras las pequeñas continuaron reduciendo personal, las grandes compañías incrementaron sus plantillas. Las firmas medianas, en tanto, permanecieron prácticamente sin cambios.
Entre los sectores más afectados se destacan la Industria y el Comercio, que continúan encabezando la pérdida de empleos iniciada en septiembre de 2025. La Construcción se mantuvo estable durante febrero y marzo, mientras que la Minería mostró una leve recuperación por segundo mes consecutivo, aunque todavía presenta cifras inferiores a las de un año atrás.
Por otra parte, el informe destacó que el empleo femenino mostró un desempeño relativamente mejor que el masculino durante gran parte de 2025 y los primeros meses de 2026. En abril, mientras el empleo de los hombres cayó 0,1%, el de las mujeres registró una leve expansión del 0,1%.
Fuerte deterioro del salario mínimo
Uno de los datos más preocupantes del trabajo está vinculado a la evolución del salario mínimo, vital y móvil. De acuerdo con los especialistas, su poder de compra acumuló una caída del 39,7% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.
El deterioro comenzó con fuerza en diciembre de 2023, cuando el salario mínimo real cayó 15% por el impacto de la aceleración inflacionaria. En enero de 2024 se produjo una nueva retracción del 17%, profundizando la pérdida de ingresos.
Según el informe, el salario mínimo actual se encuentra por debajo del nivel registrado antes de la crisis de 2001 y representa una caída del 66,5% respecto del máximo alcanzado en septiembre de 2011. En términos prácticos, hoy equivale a apenas un tercio de aquel pico histórico.
Leve mejora en los salarios registrados
En contraste, los salarios de los trabajadores registrados del sector privado mostraron una recuperación del 1,3% en abril, de acuerdo con los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), luego de haber retrocedido 1,8% en marzo.
Sin embargo, los investigadores advirtieron que esta mejora puntual todavía no alcanza para compensar las pérdidas acumuladas durante los últimos años, en un contexto marcado por la debilidad del empleo formal y el fuerte deterioro del salario mínimo.





