Nuevo caso de rubéola en Argentina.

Desde la Universidad Austral emiten un comunicado sobre la importancia de prevenir la enfermedad.

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El Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación emitió un alerta ante la confirmación de un caso de rubéola en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en un niño de 7 años no vacunado.

Ante las recomendaciones emitidas desde el organismo nacional, el Dr. Osvaldo Teglia, profesor de la cátedra Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral reflexionó sobre la importancia de la vacunación para prevenir esta enfermedad:

La semana pasada, la Secretaría de Salud de la Nación emitió una alerta epidemiológica por un caso de rubéola en la Ciudad de Buenos Aires, ocurrido en un niño de 7 años no vacunado. Entonces, vale la pena reflexionar sobre esta enfermedad que, al igual que el sarampión, considerábamos prácticamente erradicada del país.

Lamentablemente, el virus de la rubéola sigue circulando en el mundo, sobretodo en África, Medio Oriente y algunas zonas de Asia y Pacífico Occidental. Asimismo, en regiones como Europa también se registraron casos. Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos se registraron 602 durante 2018. A nivel mundial, nacen cada año más 100.000 bebés con Síndrome de Rubéola Congénita (SRC), y más del 80% de ellos nacen en África y en el Sur y Sureste de Asia.

La rubéola autóctona se consideraba eliminada de América. Argentina se destaca en esta batalla, ya que los últimos casos endémicos datan de 2009. Nuestro país logró eliminar la circulación del virus gracias a las acciones sistemáticas de vacunación. Desde la erradicación hasta diciembre de 2018, solo se detectaron 4 casos (los últimos 2 en 2014).

Si bien los virus del sarampión y la rubéola no están relacionados y provienen de diferentes familias, tienen algunas similitudes. Ambos se propagan de persona a persona al toser y estornudar, pueden provocar fiebre y erupción cutánea, y sobreviven solo en huéspedes humanos. No obstante, los separa una desemejanza: la rubéola es una enfermedad viral potencialmente peligrosa para embarazadas no inmunes y sus bebés en desarrollo, debido a que estos pueden contraer el SRC.

El SRC es la manifestación más grave de la rubéola, se produce cuando la madre se infecta al principio del embarazo y el virus cruza la placenta. Las embarazadas que contraen esta enfermedad corren el riesgo de aborto espontaneo o muerte fetal, y sus bebés están en peligro de sufrir defectos congénitos graves con consecuencias de por vida. Un bebé nacido con SRC puede tener múltiples deficiencias que incluyen trastornos del corazón, ceguera, sordera, incluso daño cerebral.

La rubéola es la principal causa infecciosa de defectos de nacimiento, a pesar de que la infección congénita pueda prevenirse con una vacuna. Cuando la mujer se infecta durante las primeras 12 semanas de embarazo, existen 90% de posibilidades de que su feto contraiga el SRC; y si el bebé sobrevive nacerá con múltiples defectos congénitos. Se estima que nacen a nivel mundial 300 bebés cada día con SRC.

La forma de prevenir las discapacidades en los niños que ocasiona de por vida el SRC es la vacunación de mujeres en edad fértil, previo al embarazo. Todas las mujeres deberían estar seguras de su inmunidad contra la rubéola, y en caso de requerirlo se deben vacunar antes del embarazo.

A su vez, se recomienda que las mujeres embarazadas susceptibles a contraer la enfermedad no viajen a países donde la rubéola es endémica o a áreas con brotes de esta enfermedad; y que los niños de 6 a 11 meses que viajen a dichas zonas reciban una dosis extra de vacuna Triple Viral.

El nuevo milenio avizora en la Medicina progresos sorprendentes y desafíos pendientes. Por un lado, tenemos grandes avances como los tratamientos para el cáncer y la disponibilidad de numerosos fármacos muy activos contra el VIH. Por el otro, encontramos aquellas infecciones ancestrales que permanecen al acecho, el SRC se inscribe en esta lista. La vacunación, reconocida primera línea de defensa efectiva de la salud pública y una intervención con impacto positivo en la seguridad sanitaria mundial, parece ser una asignatura pendiente en algunas áreas del mundo.